Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de septiembre de 2013

7 simples cosas que un líder jamás puede dejar de hacer.

Liderar un equipo no es cosa sencilla, sobre todo porque la mayoría quiere dirigir, administrar y controlar a una serie de “recursos humanos”, en lugar de liderar, facilitar e inspirar a un grupo de personas capaces de llevar a la organización al éxito al que esta aspira.

Son muchas las personas que buscan llegar a una posición “directiva” solo por el ácido gusto de escuchar a otros decirles jefes, pero por fortuna somos cada vez más quienes estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de liderar a un grupo para servir a este (y no servirse de este) y ayudarlo a llegar a los objetivos que se han fijado.

Sin embargo, aún cuando tu intención de liderar es auténtica y real, con frecuencia, la presión, los tiempos límites, los objetivos, etc. pueden hacer que olvidemos por momentos lo que significa ser un líder y lo que se requiere para hacerlo. Así que no cae nada mal recordar, de vez en vez, al menos 7 simples cosas que un líder no puede darse el lujo de dejar de hacer:
  1. Tener y compartir con su equipo una visión clara para el presente y el futuro del mismo. Objetivos claros, ambiciosos pero sensatos y alcanzables; previendo con anticipación los escalones que se asumen como pequeñas pero muy importantes victorias para marcar el avance hacia la obtención de dichos objetivos.
  2. Conocer, empatizar y comprender lo que teme y limita, motiva e inspira a cada integrante de su equipo. Conocer su historia, los retos que han conquistado y aquellos que aún tienen que vencer. Entender sus prioridades, valores y principios; y como estos concuerdan y se alinean con los de la organización.
  3. Respetar el tiempo y trabajo de su equipo. Conocer con detalle las labores que realmente tiene que llevar a cabo cada integrante del equipo para ejecutar el plan por el que, juntos, están trabajando; y entender el esfuerzo y tiempo que esto lleva, para darles el espacio y los recursos posibles y suficientes para que avancen. Y respetar, en todo momento, los tiempos personales de tu equipo para trabajar, para comer, para tomar un respiro, para su familia, para aprender y muchas otras cosas más. Seguro que de cuando en cuando habrá la necesidad de trabajar durante la hora de comida o hasta largas horas de la noche, pero esto debe ser tan solo la excepción y jamás una manera normal de operar.
  4. Reconocer y apreciar el esfuerzo que cada integrante hace día con día por el equipo. Agradeciendo sinceramente el trabajo realizado, celebrando los logros y el esfuerzo extra. Detectando y reforzando, sin apuntar dedos, los puntos débiles para hacerlos fuertes. Delegando mayor responsabilidad y ampliando el campo de acción y empoderamiento de cada miembro del equipo conforme, juntos, van avanzando en la formación de ambos.
  5. Cuidarse y respetarse a sí mismo. ¿Cómo un persona puede liderar a un grupo de personas si no es capaz de cuidarse a si mismo? La disciplina, la organización, el orden, el equilibrio y sano balance son rasgos que se ven a gran distancia en una persona. No importa cuan ocupados estén, ni el nivel de responsabilidad de estas personas, los líderes más exitosos, saben cuidar de sí mismos. Se dan el tiempo necesario para cuidar su salud, comen ordenadamente, ejercitan no solo su cuerpo, pero también su mente y espíritu; y cuidan hasta con los dientes su vida familiar. Sino, ¿cómo podrían tener cabeza para liderar?
  6. Continuar estudiando y preparándose y mantenerse en continuo crecimiento. "Cuando uno deja de aprender, deja de crecer. Cuando uno deja de crecer, comienza desaparecer". Nada más que decir.
  7. Desarrollar nuevos líderes. Suena a cliché, sí. Pero la realidad es que el trabajo de un líder no es crear y mantener seguidores que hagan caso ciego a lo que se les pida, sino identificar, atraer y desarrollar personas capaces de ser nuevos líderes. Profesionales mejor preparados y capacitados, incluso más que el propio líder. El rol del líder no es ser quien más sabe o mejor hace las cosas, sino ser un integrador de talento, facilitador de recursos y catalizador del mejor trabajo de los nuevos líderes que está formando.

martes, 15 de mayo de 2012

“web analytics”.



La realidad… A nadie le importan los “web analytics”, lo que importa en verdad son las métricas del negocio, y francamente muy pocas personas en la industria de los medios digitales, se han ocupado de entender el negocio de sus clientes, y no van mucho más allá de la miope métrica que su propio medio les puede dar.
Hace poco una agencia celebraba en que en FB habían logrado que su cliente (de telecomunicaciones) había llegado a los 200mil fans, pero jamás explicó que significa esto para la marca. Y a decir verdad, y con mucho respeto, el darse una asomada por su fan page, hace dudar que lo tengan claro.
Tienen escasas interacciones (mejor dicho, solo “conversaciones”) con sus seguidores y saturan su propio muro de ofertas y promociones… y a menos de que su cliente de telecomunicaciones haya cambiado su modelo de negocio al de una revista que vende tiraje, 200mil fans, no significan mucho.
¿O estarán midiendo que hacen esos 200mil personas? ¿Cuantifican el costo relativo que tendría llegar a una audiencia tan grande en otro medio? ¿Qué están comprando y a qué publicaciones están reaccionando mejor? ¿Cómo y con qué tipo de mensajes están convirtiendo? ¿Cuántos de los 200mil “fanáticos” de la marca son en realidad sus clientes y qué tipo de servicio les están comprando o dejando de comprar? ¿Cómo están reduciendo el Churn de estos 200mil y haciendo up sell y cross sell entre estos?
Porque, definitivamente, a las personas responsables del negocio de las marcas y quienes deciden que esfuerzos se harán, a cuáles se les invertirá en verdad y a cuáles no, estas son las únicas métricas que en verdad significan algo.
Y en tanto, los profesionales del marketing digital sigamos predicando en Internet “todo se puede medir” para callar cuando hay que cruzar métricas con la venta final, usando pretextos como “el comercio electrónico es muy bajo en nuestro país”,  “no cuentan con tienda en línea”, “… pero tuvimos mucho engagement” etc. Seguiremos teniendo una frustrada industria que reclama el desinterés de las marcas para invertir cada vez mayores presupuestos en medios digitales, dejando sus apuestas en los medios “tradicionales” que tanto criticamos porque “los GRPs no se pueden  medir en ventas” mientras que las propias marcas continúan usando los viejos modelos predictivos que, en efecto, les permiten, por lo menos inferir que cada determinada cantidad de GRPs en TV, les ayudan a desplazar determinadas un idades de producto.
Así que aceptémoslo, olvidémonos de solo hacer web analytics, y comencemos a trabajar en Business Analytics.

miércoles, 4 de abril de 2012

El éxito equivocado.

Estás cumpliendo X años de carrera profesional. Haz tomado el camino difícil y lleno de esfuerzo, dedicación absoluta e intenso trabajo para ascender en la escalera corporativa hasta ocupar por fin la tan anhelada oficina de la esquina, desde la que dirigirás con grandeza esa importante empresa.
Te haz hecho de coches y casas, viajas a múltiples destinos cada año y en pocas palabras tienes la vida “que muchos querrían”.
O bien usaste los ahorros de tu vida en lanzar ese negocio que tanto deseabas. Quizá ahora eres un empresario, tu propio jefe. Eres quien decide y quien define la agenda, estableces tus horarios y tienes la palabra final porque ahora el jefe eres tú y tienes la vida “que muchos querrían”.
Pero resulta ser que aún sientes un vacío. No importa que tanto hayas logrado hacer y cuantos de tus objetivos hayas cumplido ya, hay algo que simplemente no te deja estar cómodo.
Sientes que has obtenido el éxito equivocado.
Usualmente creemos que es muy fácil determinar quién es exitoso y quién no, pues durante años nos han vendido la idea de que exitoso es quien más dinero, mejor coche y mas grande oficina tiene.
Y mientras que conseguir todas estas cosas no está mal, lo cierto es que no son estas las exclusivas señales de éxito que pensábamos; pues por más que los acumules, pueden dejarte sintiendo un gran vacío.
Y es que, no importa cuanto ganemos, que tan alto sea el título que tenemos o que tan importante creamos que es nuestro trabajo… ¿de qué nos sirve todo ese éxito si es el equivocado, el que otros decidieron que era la medida exacta de logros para nosotros, el que los ideales de otras personas fijaron en nuestra mente?
Como dice Tom Peters: “No hay nada más inútil que hacer con éxito aquello que no necesitábamos hacer”.
Ahora imagínense llegar a la mitad de su vida sabiendo que han logrado todo aquello que otros esperaban de ustedes pero que ¡ustedes no querían exactamente hacer!
Por supuesto que todos queremos tener una situación financiera sólida y estable, pero nuestro enfoque debería de estar en lograrla no solo para llenarnos de gustos y caprichos, sino para contar con los recursos suficientes para poder crear y vivir el nivel, estilo y calidad de vida con que queremos vivir.
Hacerlo no es fácil. Aún tengo que encontrar a alguien que conozca la fórmula secreta para lograrlo y paso gran parte de mi día pensando al respecto.
Y, aunque me siento lejos de saberlo, he encontrado que, por lo menos resulta básico encontrar tu pasión, actuar con un sentido de propósito y establecer un motor económico que permita trabajar en lo que más te apasiona, lo que mejor sabes hacer y que además aporta un valor específico a la vida de otros.
Tal vez esto no te vuelva millonario o quizás lo haga en menos de lo supones, pero sea lo que sea, cuando menos no te dejará sintiendo ese vacío de haber logrado el éxito equivocado.
Como dice Nelson Mandela: “El verdadero éxito, el duradero, se encuentra cuando vemos en quién nos convertimos con el tiempo… si fuimos honestos, valientes y sinceros con nosotros mismos.”

viernes, 4 de noviembre de 2011

Expectativas

Expectativas, todos las tenemos y todos estamos sujetas a estas.
Manejar expectativas todos los días es tan normal como beber aguar y sin embargo muy pocos hacen un buen manejo de estas.
Pocos son quienes definen y comparte claramente sus expectativas al contratar un servicio, comprar un producto o hacer un trato; y muchos menos son los que desde el inicio comparten y definen claramente cuáles son las expectativas que en realidad pueden cumplir.
Es curioso, cuando se inicia una nueva relación, la que sea, de trabajo, comercial, amorosa, amistosa, etc. Todos queremos mostrar la amigable cara de quien todo está dispuesto a dar para que la otra persona sea feliz. En esos momentos, escasos son quienes están dispuestos ser quien le dice a un cliente que lo que está pidiendo y de la forma en la que la está haciendo no es lo que se puede entregar. Todos quieren decirle "al cliente" que sí.  Y a la vez casi nadie quiere ser "el ogro" que demanda una alta calidad en los entregables que va a recibir.  En ese momento, en pro de agradarse unos a otros toda expectativa real se queda por definir.
Entonces pasa el tiempo, vienen las entregas mal logradas y  las promesas no cumplidas a expectativas que nadie se ocupó de aterrizar y definir.
Definir y compartir claramente lo que esperas de otras personas, sea tu pareja, tus hijos, un cliente, un socio o un proveedor, no te convierte en un ogro engreído, exigente y demandante de atención.
Definir y compartir claramente las promesas que en verdad puedes cumplirle a otros y en qué condiciones puedes hacerlo tampoco te hace un mal y apático vendedor o proveedor.
Definir y compartir claramente lo que esperas de otros y lo que estos pueden esperar de ti, talvez no te convierta en el amigo más popular, quizas incluso pueda costarte algún cliente, un "buen negocio" o una relación, pero esas, por no tener claras las expectativas desde un inicio, de todas formas, más temprano que tarde se iban a ir.

domingo, 7 de agosto de 2011

Nueve buenas prácticas de social networking para profesionales.


Social networking hoy es, de acuerdo a distintos estudios en la industria, una de las 5 principales actividades realizadas por los usuarios de Internet en el mundo.
Hay países incluso donde la penetración del uso de tecnologías sociales es casi del 100% entre los internautas y donde frases como “te googleé”, “nos estamos tuiteando” ó “te veo en FaceBook” son tan o más comunes como decir “te marco a tu celular”
“Your network is your net worth” (“Tu red es tu valor neto”) le gusta decir a algunos y, aunque suena un tanto más capitalista, de lo que quisiera admitir, tengo que confesar que algo tiene de verdad. Tanto así, que no solo el networking es una actividad tan antigua como la humanidad, sino que hoy, el 73% de los profesionales, usuarios de Internet en México, tiene ya por lo menos un perfil en alguna plataforma de Social Media (de acuerdo al estudio realizado por ManPower México en el 2009).
Y sin embargo, aún no son muchos los profesionales que están aprovechando o utilizando de una mejor manera esta grandiosa herramienta de comunicación y relacionamiento, para establecer, crecer o fortalecer su red profesional.
Y en realidad, hacerlo no es tan complicado. Desde mi punto de vista hay 8 simples prácticas que podemos procurar para hacer un buen social networking hoy:
1) Ubícate.
No todas las redes sociales son para todas las cosas. Aprende a ser selectivo y a definir qué mensajes, información y contenido sobre ti quieres compartir en qué tipo de plataforma. Y acostúmbrate a personalizar, en la medida de lo posible los mensajes que publicas en cada una.
2) Aprende a decir NO.
No se trata de un concurso de popularidad ni de una carrera por la mayor cantidad de seguidores, amigos o contactos. Si tienes bien definido que plataformas usas para que tipo de actividad, verás que está bien no aceptar invitaciones a conectar contigo en una u otra red y que puedes referirlos a otro lugar donde pueden contactar. En mi caso, en FaceBook, por ejemplo, solo conecto con personas con quienes ya tengo una relación personal formada y por que no tambien aquellas que tienen un circulo muy vinculado al mio, de lo contrario, invito a que conectemos a través de Linkedin y Viadeo, si se trata de un contacto profesional, o por Twitter si es un contacto nuevo.
3) Recuerda, ni muy muy ni tan tan.
Primero el ni muy muy: Hay mucha gente, sobre todo quienes encabezan empresas y organizaciones que temen que la gente dedique más tiempo del que tienen, “entreteniéndose” en las redes sociales y entonces prohíben el acceso a estas desde sus oficinas. Cometen un gran error. Si la gente quiere perder el tiempo lo hará con cualquier otra cosa: tomando un café, saliendo a fumar, yendo a la tienda o con cualquier otra cosa que se les pueda ocurrir… sí en las juntas de trabajo también. Cortar el acceso a las tecnologías sociales desde tu empresa es cortar el acceso a tus clientes, proveedores, colaboradores, noticias, experiencias y conocimiento.
Ahora, el ni tan tan: hay muchos otros que creen que deben estar checando sus perfiles cada 5 minutos o se perderán de no sé qué. Hay que aprender a fijar momentos y lugares para esto, pero sobre todo hay que aprender (me lo digo en voz alta a mi mismo) a apagar el ruido en distintos momentos del día.
4) Levanta la mano.
Nunca antes había sido tan fácil acceder a personalidades que admiramos y a gente con la que quisiéramos colaborar. Hasta hace unos años lograr esto era, para muchos, casi imposible. Hoy gracias a las redes sociales los famosos “6 grados de separación” se tornan prácticamente visibles y podemos contactar a personas con las que antes no lo hubiéramos podido hacer. La red está ahí. Ahora es cosa de animarnos y levantar la mano. En lo personal, esto, y cuatro palabras “Podemos platicar un momento” es lo que me ha ayudado a conocer personalmente a personajes tan destacados como Robin Sharma, Mitch Joel, Carlitos Páez o Karla Wheelock.
5) Ya los conociste, ofrece algo de valor.
Recuerdo que hace tiempo (por lo menos en las películas) era costumbre darle la bienvenida a los nuevos vecinos llevándoles algún regalo a su nuevo hogar; hoy pocos conocemos a nuestros vecinos.
Levantar la mano para conocer a alguien es solo la primera parte y lo único que permite es la posibilidad de poder charlar brevemente con esa personal. Pero si quieres establecer una relación, debes estar preparado para siempre ofrecer o mejor aún regalar algo valioso a la otra persona. Y no  me refiero a un regalo físico, aunque si es prudente, no estaría en contra, sino a un comentario positivo, un gesto amable, de ayuda o colaboración. Por ejemplo, en unas semanas uno de estos personajes estará en mi ciudad, y tal como lo hize hace unos años, me he ofrecido a pasar por él y servirle de chaperón. No por sumisión, mucho menos por lambiscón; sino porque eso es lo que los amigos hacen cuando un amigo de fuera llega a tu país.
6) Di gracias.
Es increíble cuantas puertas puede abrir un “por favor” pero mucho más cuántas puede dejar abiertas un “muchas gracias”. Agradecer sinceramente lo que otros hacen por nosotros y demostrar nuestra apreciación, muestra que seguimos siendo tan humanos como siempre.
7) Se auténtico y congruente.
Lo he dicho cientos de veces y lo volveré a decir: No importa cuánto alguien se esfuerce por crear una imagen artificial de su persona en Internet, siempre habrá alguien que conozca su realidad. Actuar con congruencia, decir lo que somos y hacer lo que decimos, debería ser una condición absoluta para participar en la conversación.
8) No lo hagas.
Esto podría decirlo junto al punto anterior, pero merece su propio espacio. Hace un par de días leí un tweet que decía “si no quieres que otros se enteren de algo no lo digas en twitter, ni siquiera en un DM”. Yo iría un paso más allá: si no quieres que la gente se entere que hiciste algo de lo que no te sientes orgulloso, no solo no los digas… NO LO HAGAS.
9) Hazlo personal.
Las tecnologías sociales nos ayudan a conectar y acercarnos con cientos de miles de personas alrededor del mundo, pero no deberían de alejarnos también. Buscar la oportunidad de conectar en lo personal, cara a cara con tus contactos es clave para fortalecer esa relación.
¿Quién se anima a escribir la 10?

miércoles, 6 de julio de 2011

Sexy Marketing vs resultados.


La novedad de un wave, un buzz y ahora un G+1, resulta sexy. Un anuncio de texto no. Sin embargo una campaña de Google Adwords bien manejada puede dar excelentes resultados.
Un canal de marca en YouTube que estalla en mil pedazos es sexy. El simple video de una licuadora no; sin embargo una serie de inusuales videos demostrando la capacidad demoledora de esta moliendo iphones, rocas y ipads, subidos a un simple canal de usuario por el director de ventas de esta empresa generó más de 60 millones de visitas e incrementó sus ventas en más de 20%.
Hacer check-ins en FourSquare en cada esquina que visitas es “trendy” y lo trendy es sexy. Pero una oferta de 2 x1 en el café de la esquina, presentada en un volante impreso que se reparte de mano en mano a la entrada de las oficinas aledañas puede llevar más clientes que en efecto compren y no solo transeúntes que cuenten que pasaron por ahí.
Tener un community manager que monitoreé las redes sociales de una empresa es símbolo de innovación y evolución. Por el contrario, una estación de telemarketing para muchos resulta obsoleta; y sin embargo en algunos casos, quienes ocupan estas resultan estar mucho mejor capacitados para atender y resolver las inquietudes de sus clientes y establecer con ellos una relación.
Contar con un fan page en FaceBook donde enviar incontables mensajes a miles de “amigos” es sexy. Pautar en MSN, Terra o Yahoo! Ya no tanto, y aún así este último tiene más usuarios de su cliente de e-mail en el mundo que FB miembros en su red.
Tener miles de seguidores en Twitter es sexy. El e-mail marketing no. Pero hacer una campaña de respuesta directa a una reducida base de datos puede tener muchos mejores porcentajes de conversión y retorno de inversión que publicar mensaje tras mensaje a una base que ni siquiera sabes si en realidad te están poniendo atención.
La innovación no está mal. Adoptar nuevas tecnologías y encontrar mejores formas de alcanzar a nuestra audiencia, relacionarnos con nuestro consumidor y lograr nuestros objetivos tampoco lo está.
Pero tratar de ser sexy solo por decir que estamos innovando en nuestra comunicación puede resultar ser un grave error.
Si vas a innovar y vas a adoptar nuevos medios de comunicación, que sea porque cuentas con una sólida estrategia que justifica, en base a resultados esperados, cada una de las tácticas que pondrás en acción y que no solo sea porque en la junta de planeación anual quieres verte como un “sexy innovador.”
Porque después de quitar todos los brillos y las luces de alrededor, lo realmente sexy en una campaña de marketing y comunicación es el impacto positivo que esta tuvo en el core del negocio.

lunes, 30 de mayo de 2011

Creando tu juego.


Pasamos tanto tiempo adaptándonos al estatus quo de alguien más y aceptando de facto las reglas impuestas por otros que con frecuencia olvidamos el por qué lo estamos haciendo.
Por supuesto, todos debemos aprender a colaborar en uno y otro ecosistema y tenemos que saber adecuarnos a las normas y costumbres que en ese sistema se han establecido para poder llegar a la visión que en conjunto, líderes y colaboradores, han definido y decidido compartir. Eso está muy bien.
El problema es cuando la visión de esa organización deja de ser la visión de todos para convertirse en la visión de una sola persona o un pequeño grupo de gente que está buscando solo beneficiarse a sí mismo y ya no al resto del ecosistema.
Desde mi punto de vista, es entonces cuando precisamente tenemos que aprender a retar al status quo y aprender a modificar las reglas del juego para retomar la visión de todos.
A veces, sin embargo, cuidar el puesto, justificar el trabajo, conservar el pequeño silo de poder, etc. pueden ser motivadores muy fuertes para que los “guardianes del status quo” defiendan a capa y espada su estado ideal, no dando lugar ni a la más mínima sugerencia de cambio.
Entonces somos enfrentados con la necesidad de tomar una importante elección: Por un lado, aceptar al status quo y hacer lo que se nos dice, por el otro encontrar los “huecos” en las reglas e impulsar un cambio positivo y propositivo; o bien crear un completamente nuevo juego que refleje y reagrupe esa visión de grupo por la que originalmente decidimos formar parte del ecosistema, cosa que no resulta para nada sencilla, pues hacerlo es casi garantía de que molestaremos a una que otra persona en el proceso.
Pero, después de todo, estoy convencido de que el Status Quo solo fue creado para ser retado, cambiado y mejorado todo el tiempo, no importar realmente a quiénes incomodemos en el proceso.
Así que cuéntenme: ¿A quién han incomodado últimamente?

lunes, 16 de mayo de 2011

De oportunidades y de gente.


Oportunidades. Todos quieren una.
¿Pero realmente qué hacen por contar con esta?
Después de mucho pensar y leer sobre el tema y conversar con más de uno al respecto, he llegado a la conclusión de que podríamos dividir a la gente en tres tipos, de acuerdo a su posición o etapa y visión ante las oportunidades.
Por un lado tenemos a quienes siempre están en espera de que la vida les regale en charola de plata esa gran oportunidad que cambiará su historia para siempre. Pero se quedan esperando por años, viendo la vida pasar porque ni siquiera saben qué clase de oportunidad están buscando. Son quienes en lugar de tomar la responsabilidad de entender quiénes son, como son, qué les interesa, cuáles son sus más grandes fortalezas y más críticas áreas que requieren desarrollar, cuáles son su principios, sus valores y su pasión; dejan en manos de otros lo que en su vida pueda o no suceder. Son como quienes rezan todas las noches pidiendo ganarse la lotería, pero jamás compran un boleto.
Por otro lado están esas personas que están listas para aprovechar al máximo todas y cada una de las oportunidades que se les presenten. Se conocen bien a sí mismos y tienen muy claro a dónde quieren llegar. Saben perfectamente qué les apasiona y hace sentir realizados y a como dé lugar buscan cumplir con su pasión en la vida, por lo tanto están siempre abiertos a abordar cualquier oportunidad, por mínima que sea, para cumplir con su pasión.
Pero esto no es suficiente. Esa incesante búsqueda por solamente satisfacer su pasión y hacer lo que para ellos(as) parece mejor, los guía por una vida de carencia, egoísmo y  compromisos cuartados, promesas rotas y brechas incompletas de las que saltan cada vez que una “mejor” o más innovadora oportunidad se presenta frente a ellos.
Y finalmente están quienes, como los anteriores, también entienden con claridad quiénes son y a dónde van, conocen sus principales fortalezas y saben de qué pié cojean también. Saben cuáles son sus más grandes pasiones y lo que mayor sentimiento de realización les da. Pero mucho más allá de querer aprovechar las oportunidades que se les presentan para satisfacer su pasión; aprovechan esta última para, junto con sus fortalezas, valores  y todos sus recursos, desarrollar un sentido de propósito en la vida y así poder crear nuevas oportunidades para los demás.
Entienden que no importa si se trata de gigantescos esfuerzos para cambiar al mundo o de pequeñas contribuciones a la vida de alguien más, lo importante es aprovechar y crear una nueva oportunidad. Crear una nueva y mejor historia que contar.
Sin duda, estos últimos, son a los que más oportunidades la vida les da.

viernes, 13 de mayo de 2011

No hay fórmula mágica...


Ni bala de plata, ni receta infalible, ni remedios milagrosos...
Si quieres crear campañas de comunicación y marketing exitosas, o si quieres tener éxito en cualquiera que sea la actividad que realices todos los días, solo hay una verdadera constante que está presente: siempre tienes que tomar riesgos.

Por supuesto hay metodologías de planeación estratégica que nos ayudan a entender dónde estamos parados y qué está sucediendo con nuestro consumidor y al respecto del mundo de nuestra marca y su categoría; procesos que nos ayudan a definir claramente los objetivos que queremos lograr; y modelos que nos ayudan a determinar nuestra estrategia y el plan de acción que vamos a ejecutar para lograr estos objetivos, en base al análisis de las diferentes variables que hemos tomado en cuenta.
Y claro que contamos con diversos aprendizajes previos y modelos predictivos y "benchmarks" para guiar nuestra toma decisión y elegir el que creemos que será el mejor camino para llegar al punto que queremos.
Pero seamos claros: No importa cuanto queramos curarnos en salud estudiando y replicado el pasado éxito de otros, tenemos que estar dispuestos a arriesgarnos y abiertos a equivocarnos, pues esa es la única forma en la que en verdad podemos seguir avazando.
Hace unos días, mientras explicaban en mi clase de planeación estratégica, que quienes vivimos de la mercadotecnia y la publicidad tenemos que aprender a vivir y trabajar en "prueba y error" o mejor dicho "prueba y lección", una alumna replicó que eso no hacía sentido, que ella se había inscrito a ese diplomado para aprender lo que sí funciona y nada más...
E inmediatamente me llevo a pensar en la cantidad de veces que, en alguno y otro foro, he preguntado y pedido ver cuáles son los casos de éxito y la fórmula casi secreta que estos desarrollaron para lograrlo.
Y cada vez escucho, a veces con menos paciencia y otras con mayor gracia, que la única constante real que puedo ver entre todos estos "casos de éxito" no es la buena aplicación de su metodología de planeación, ni la buena y clara definición de sus objetivos o la buena creatividad y ejecución que lograron, pues todas estas pueden variar dependiendo de los ojos con que sean vistos. En realidad la única constante verdadera que veo yo es que en todos esos casos entendieron que lo que tenían que hacer era precisamente dejar de buscar fórmulas secretas y balas de plata y simplemente arriesgarse a hacer, a tomar acción, estar dispuestos a equivocarse y a aprender.
Piénsenlo, ¿podrían empresas como P&G, Unilever, Google, FaceBook, Ford, etc. haber llegado a donder están hoy sin haberse arriesgado, sin haber estado dispuestos a equivocarse y a aprender?
Después de todo, como dice Seth Godin en su último libro, Poke the Box: "Recompensamos a quienes dibujan los mapas, no a quienes los siguen".

martes, 26 de abril de 2011

Los sueños se sí se cumplen… pero hay que trabajar en ellos.


Tengo que confesarlo. Siempre he sido muy afortunado en lo personal y en lo profesional también.
En lo que concierne a mi carrera profesional, he contado con la oportunidad colaborar con algunas de las más importantes empresas  y he tenido el privilegio de aprender de los mejores profesionales en América Latina y en el mundo también. Y me siento profundamente agradecido por esto.Después de todo, recuerdo que desde la preparatoria, mi sueño era desarrollarme en este medio. Y sí, mi sueño se cumplió, pero no solo por fortuna sino por un enfoque claro, asumir riesgos, trabajar duro con pasión y dedicación. Pero la cosa con los sueños es que siempre hay uno nuevo. Siempre hay un nuevo objetivo que lograr y una nueva meta a la cual llegar.
Hace unos años (4 ó 5 para ser más exacto) mi sueño se había convertido en poder incrementar el alcance de mi trabajo. Entonces una de las más importantes puertas en mi carrera profesional se abrió.
Dos años más tarde, mi sueño mutaba a poder continuar en el camino de la formación y el entrenamiento para ayudar a desarrollar el talento de los profesionales de esta industria que tanto me ha dado y la puerta se abría de nuevo, ahora para cambiar de equipo e integrarme al área de entrenamiento y capacitación; probablemente el más arriesgado movimiento que haya hecho hasta ahora en mi carrera. Desde un punto de vista el más atinado cambio y desde el otro, discutiblemente, el peor error de carrera que jamás haya cometido. Por un lado tenía la oportunidad de adquirir nuevas habilidades profesionales y desarrollar nuevas competencias que, sin duda, hoy me ayudan a continuar con mi sueño. Por el otro dejaba de lado toda la influencia con que contaba en el brazo comercial de este nueva aventura que decidi tomar; riesgo difícil de asumir y privilegio menos fácil de abandonar, pero aún así dí un paso más hacia la realización de mi sueño.
Y como es común con los sueños ya se comenzaba a formar uno nuevo: la creación de una plataforma de colaboración de algunos de los más destacados profesionales de marketing y comunicación quienes, además de ser responsables de algunas de las más importantes campañas, marcas y medios digitales en México y Latino América, comparten también la vocación y la pasión de desarrollar el talento de la industria en nuestro país.
Entonces, compartiendo el sueño con mi socio y amigo asumiendo ambos el enorme riesgo que implicaba; escuchando, con dos granos de sal, a mas críticos de los que quisiera contar; y dispuesto a las largas horas de trabajo adicional que esto representaba, pero creyendo firmemente en este gran sueño; de la combinación de una red social de nicho, de un programa de radio por internet y de la pasión por compartir y aprender.
Entra entonces al juego, la sincronizidad.
Sincronizidad,  es la experiencia de dos o más eventos que aparentemente no están relacionados entre sí; que son poco probables de suceder a la vez; y que, sin embargo, al ocurrir, son vistas como si hubiesen sucedido intencionalmente juntas, explicaba en los años 20 el psicólogo Suizo Carl Jung.
“Synchronicity is the coming together of inner and outer events in a way that cannot be explained by cause and effect and that is meaningful to the observer”.  Carl Jung.

Aún recuerdo esa importante sesión que tuve con mi coach respecto a mis pasos a seguir, mi plan de acción y mis fechas límites para hacer que todo sucediera; y recuerdo también los consejos que amigos, algunos importantes figuras del medio, que en esos momentos dejaban la vida corporativa para convertirse en emprendedores, me compartieron.
No todo fue miel sobre hojuelas debo decir. Mi rol, ahora despues de estar varado en la universidad de Ingenieria a Licenciatura ha sido todo un espectaculo.
Al no aceptar este movimiento mi rol perdía peso a pasos agigantados y la brecha entre el impacto que tenía mi trabajo como Estudiante y emprendedor adjuntando la parte maniatica de quedarme a escribir en los blogs y actualizando los perfiles y posteando tarugada y media. Y la necesidad de una sana separación era para todos más que evidente.
Y es que como dije al principio, los sueños sí se cumplen, pero hay que trabajar con pasión, claridad y dedicación para hacerlos realidad; y estar dispuestos a asumir los riesgos que realizarlos puede implicar, porque definitivamente el mayor riesgo sería no arriesgarse a hacer nuestros sueños realidad. Sigue soñando y actúa. Porque nadie más que tú puede dedicarse a hacer tús propios sueños una realidad. ¿Y ustedes en qué están soñando hoy?

martes, 12 de abril de 2011

Live (at your best) and let live.


A veces empezar bien el día, resulta más difícil de lo que quisiéramos. Sobre todo cuando vemos como el mundo parece estar fuera de control... catástrofes naturales en un lado del mundo, absurdas guerras en otro, la violencia y el tráfico de drogas y de armas en el nuestro y, como si no les fuera suficiente, personas que solo mal gastan su energía y la de los demás peleando innecesaria y públicamente con otros individuos que, con buenas o no tan buenas intenciones (depende del punto de vista de cada quien y de conocer la historia completa) han provocado en sus detractores una sobre reacción y ganas de destruir lo que otros han creado.
Destruir el trabajo de otros es mucho más fácil que construir la propia obra de cada persona; y crear una artificial imagen de "moralidad", pisoteando el error de otros hasta el cansancio (o por lo menos el de quienes te siguen o leen) resulta también mucho más sencillo que tomar la iniciativa de crear algo positivo y propositivo que construya en favor de otros. Sin mencionar claro la cómoda posición de no hacer nada para solo criticar desde la seguridad de un teclado, en lugar de escoger la vulnerabilidad de crear algo.
Por supuesto el hacer grandes cambios en la sociedad y en el mundo no es para todos y no podemos esperar que el mundo esté lleno de Gandhis, Bransons, Mandelas y Sharmas.
Pero lo que sí es cierto es que cada quien puede, desde su pequeño cuadrito de mundo, tomar acciones para mejorar en mayor o menor medida, la vida de quienes habitan los otros cuadritos de mundo a su alrededor.
No es necesario hacer mucho, ni gastar dinero. Ni siquiera se requiere de mucha energía. Es más, en ocasiones, hacer nada es mucho mejor. Pero si quieres hacer algo positivo por alguien más, ¿por qué no empezar con pasos que pueden parecer pequeños para ti, pero que pueden ser realmente significativos para alguien más?
  1. Celebra el trabajo de alguien más. Hazles saber lo mucho que aprecias su esfuerzo y dedicación.
  2. Presta tu atención y empatía al amigo que tan solo busca desahogar  por un momento su frustración.
  3. Comparte con alguien más lo que sabes. Permíteles que se beneficien de tu experiencia, de tus aciertos y de tus equivocaciones y las lecciones que de estas has aprendido.
  4. Sonríe. Sonríe con sinceridad.
  5. Aprende algo nuevo. Asegúrate de que no se te vaya el día sin llevarte una lección más.
  6. Crea nuevas oportunidades para alguien más. Presenta a quienes pueden beneficiarse de esa nueva relación, aún si tu no tienes nada que ganar.
  7. Impulsa el trabajo de otros. Ayúdalos en la medida que puedas a cumplir sus objetivos y a llegar a la meta que quieren alcanzar.
  8. Se agradecido. Agradece profundamente todo lo bueno que tienes en tu vida y agradécelo con sinceridad.
  9. Desarrolla tu talento. Sueña, planea y vuelve a soñar como puedes explotar todas las destrezas, habilidades y fortalezas que tienes. Pero después ponte a trabajar. Acciona y ejecuta tu plan. Arriésgate, equivócate, tropiézate, levántate y vuelve a caminar.
  10. Respeta a los demás. Respeta sus ideas, sus preferencias, sus intereses, su origen, su historia y su trabajo. El que no coincidan del todo contigo, no necesariamente quiere decir que estén mal.
Escoge lo que quieras. Escoge no hacer nada si así lo prefieres. Pero no elijas destruir el trabajo de quienes sí han querido poner su granito de arena, aún cuando la manera en que lo estén haciendo no sea la que mejor te parece a tí. En ese caso, ocúpate de ti mismo y, como dicen por ahí... "live and let live".

lunes, 11 de abril de 2011

A pesar de tus críticos.


A pesar de tus críticos y sus semillas de duda, sigue adelante con tu plan.  A pesar de los críticos y sus cinismo, sigue adelante con tus sueños.
A pesar de los críticos y su “mejor forma” de hacer las cosas, sigue adelante ejecutando tu plan de acción.
A pesar de los críticos y su opinión respecto a tus asociados, sigue adelante fortaleciendo tu relación con tus colaboradores.
A pesar de los críticos y su desconfianza, sigue adelante creyendo en ti.
A pesar de los críticos y sus juicios, manténte fiel a tus valores y principios.
A pesar de los críticos y sus “sugerencias”, sigue adelante con tú visión.
A pesar de los críticos y su agenda, sigue adelante con tu vocación.
Hacerse de críticos es muy sencillo. Basta hacer algo distinto, nuevo, diferente, en otro momento o con alguien más para que, casi al instante, tengamos un séquito de críticos observando e impacientemente esperando tener el más mínimo pretexto para poder obsequiarnos su crítica.
Pero a pesar de ellos, sigue adelante en tú camino pues al final, quien tendrá que vivir con las consecuencias de tus decisiones, con tus errores, logros y lecciones eres tú y nos tus críticos.

viernes, 11 de marzo de 2011

10 años


¿Se imaginan a Roger Federer sin entrenar por lo menos 6 horas al día durante tantos años de carrera deportiva?
¿Pueden ver a Stephen Covey sin "afilar su sierra" día con día durante tantas décadas?
¿Pueden imaginar a Karla Wheelock sin prepararse diariamente para escalar su siguiente cima?
Definitivamente todos ellos tienen un enorme talento nato para hacer lo que los ha hecho tan exitosos. Pero más allá de ese talento, su más grande fortaleza radica en entender que su talento no es suficiente y que para llegar a donde han querido llegar es necesario ejecutar y trabajar mucho; muchísimo más que todos los demás.
No estoy seguro si es una moda o el síntoma de una enfermedad de nuestra época, pero cada vez es mayor la cantidad de personas que pretenden generar una artificial y casi espontánea buena reputación solo en base a su talento y no en base a su trabajo, esfuerzo y generación de un real valor para alguien más.
Por supuesto no pretendo, con esto, decir que no deban aprovechar y usar sus más grandes fortalezas para crear y desarrollar su carrera, pero definitivamente no pueden esperar que tan solo estas les lleven al éxito que creen de facto merecer.
"10 años al menos es lo que toma tener un éxito de la noche a la mañana" escuché decir alguna vez a Seth Godin, refiriéndose a la absoluta importancia de trabajar intensamente, con pasión, entrega y disciplina en la ejecución y realización de tus planes.
10 años de esfuerzo y trabajo para desarrollar, potencializar y pulir tus talentos y entonces, después de eso 10 años, seguirán otros 10 años y 10 años más para mantenerte en donde quires estar.
Por supuesto está muy bien confiar en tus más grandes fortalezas y enfocarte en desarrollar y afilar tus más destacados talentos para crear y desarrollar tu carrera profesional, pero no importa que tan especiales sean estas, sino los aprovechas con disciplina, enfoque y trabajo,  más seguro que no, no llegarás muy lejos.

jueves, 13 de enero de 2011

365 x 3 = 5.‏

Vivimos en un época en la que es casi imposible conocer a alguien quien no esté ocupado todo el tiempo y un poco más.
La mayoría de las personas que conozco están activos cada vez más horas y cada día pasan más tiempo sin descansar.
Pero la pregunta que me queda es ¿Y estamos logrando más o solo nos estamos ocupando más, perdiendo más tiempo y desgastándonos más?
Estar muy ocupados y “hacer más” no es lo mismo que lograr más.
Hay muchas razones por las que hacemos las cosas que hacemos:
Algunos porque buscan seguridad y estabilidad: “Si trabajo todos los días de 9am a 18pm cada quince días recibiré, siempre seguro, mi cheque”.
Otros por miedo: “Si no hago lo que me están pidiendo justo en este momento puedo perder mi trabajo”.
La mayoría hacemos lo que resulta fácil, rápido, divertido y poco comprometido: “Tengo mucho que hacer pero estar posteando en Twitter es más divertido”.
Y solo algunos pocos están haciendo eso que requiere de un mucho mayor esfuerzo pero que es realmente estratégico e importante para lograr aquello que quieren lograr.
Y el círculo vicioso siempre empieza igual: primero muy pocos saben con claridad a donde quieren llegar y a falta de esta visión adoptan la “certeza” como condición. Toman un trabajo estable en el que, si cumplen fielmente con sus tareas, ganarán una cantidad razonable para tener seguridad y estabilidad en su vida. Muy pronto esas tareas se van acumulando, algunas resultan placenteras y sencillas y otras más aburridas o pesadas, se convierten casi en una pesadilla.
Entonces viene ese efecto dulce y engañador en el que decidimos dejar de hacer aquello que teníamos que entregar para distraernos con actividades sin importancia, ni propósito que solo nos llevan a la procrastinación.
Muy pronto entonces, aquellas simples tareas que nos ofrecían esa estabilidad, se convierten, a falta de cumplirlas, en amenazas a esa seguridad y corremos espantados a hacer lo que podemos para evitar que el regaño o reprimenda sea mayor.
Y así muchos más de los que quisiéramos aceptar, se pasan toda una vida ocupándose mucho para no lograr llegar a ningún lugar.
Pero el problema no está en no hacer lo importante y estratégico. Tampoco está en ocuparse con lo estable, distraerse con la fácil y correr por lo urgente. Jugar y distraerse no tiene nada de malo, Y casi siempre tendremos que sacar del frente a esas tareas “no tan importantes” o “urgentes para otros” para poder continuar nuestro camino hacia lo importante.
El problema es: ¿Cómo nos vamos a enfocar en hacer lo importante y estratégico para llegar a nuestro destino sino sabemos a dónde queremos llegar? Ese es, simple y corto el problema, en realidad.
Por eso la crucial importancia de identificar los básicos tres que nos llevarán a nuestros “5 in life”.
Nuestros “5 in life” o “Big 5” como los llama John Strelecky, son esas 5 cosas que, en nuestro lecho de muerte al voltear atrás pudiéramos pensar: “lo hice, mi vida tuvo un propósito cumplido y no fue solo un vacío pasear”. En otras palabras, nuestros “5 in life” son nuestra métrica de éxito personal con la que evaluaremos si hemos logrado lo que en nuestra vida queremos lograr.
Para algunos será una familia unida, para otros el más alto puesto ejecutivo a lograr y para unos más tal vez conocer algún lejano lugar y mil y un cosas más.
En mi caso mis “5 in life” son:
-       Una familia unida y un hogar lleno de luz y paz.
-       Salud física, mental y espiritual.
-       Desarrollarme como Coach, conferenciante, entrenador y consultor, ayudando a otros a desarrollar su talento y potencial.
-       Crear, escribir, producir y publicar.
-       Aprender a parar y disfrutar.
Ahora, teniendo claro cuáles son nuestros “5 in life”, fácilmente podríamos definir cuáles son, en cada nuevo día esas 3 cosas básicas que tenemos que hacer para avanzar y dar un paso más.
Puede ser que cada día tengamos que hacer muchas otras cosas más, pero jamás deberíamos de perder de vista esas 3 del día que sin duda debemos ejecutar.
Puede ser que una o dos de las tres tengan que ver con las tareas sencillas que nos dan estabilidad, y puede ser incluso que en ocasiones una de estas tenga que responder a una urgencia especial. Por supuesto, podemos dejar tiempo para hacer lo divertido y que nos distrae, pero siempre, cada día deberíamos de realizar, de entre todo lo que hacemos, esas 3 cosas básicas que si hacemos todos los 365 días de cada año nos acercarán más y más a cumplir con nuestros “5 in life”.

lunes, 3 de enero de 2011

Mi tema para el 2011.

Este será el cuarto año consecutivo en que NO haga ni una sola resolución de año nuevo, ningún propósito o promesas que difícilmente cumpliré.
En su lugar, una vez más aplicaré una ya probada y exitosa práctica que durante los últimos 3 años he llevado a cabo y que originalmente aprendí de mi amigo virtual, autor, conferenciante y bloggero: Phil Gerbyshak.
Este año, una vez más, tendré un tema anual, un concepto rector que me ayude a alinear todos mis planes y proyectos, mis intereses, fortalezas, pasiones y experiencia, los proyectos ya en curso y los nuevos, y las acciones que necesito llevar a cabo para hacerlos realidad.
Por qué un tema anual y no una lista de propósitos?
Porque los propósitos no son flexibles y con frecuencia son incumplidos desde el día uno del año, rindiendo inútil a esa inocente lista de buenas, pero no bien pensadas intenciones.
Por otro lado, un tema rector otorga flexibilidad y espacio para ir adaptándonos de acuerdo a los retos y avances que tenemos en la dirección que con este concepto anual nos marcamos para los siguientes 12 meses.
Y así pues mi tema para el 2011 será: SENTIDO CADS
Salud - Cuidar y procurar mi salud es algo a lo que, a pesar de las llamadas de atención que mi propio cuerpo me ha dado en el último par de años, no le he puesto la debida atención. Por fortuna cuento con buena saludo ahora, pero ¿por qué habría de seguirme arriesgando? Procurar mi salud, ejercitándome y nutriéndome mejor este año será primerísima prioridad.
Energía - Aprender a manejar mejor mi energía y no mi tiempo ha sido una de las mejores lecciones que el pasado 2010 me dejó.  Este año aprender a hacerlo mejor y practicarlo día con día será un importante cambio de juego para mi.
Naturaleza – Acercarme a la naturaleza es algo que creo que debo aprender a hacer. Debo confesar que para mi esto es todo un reto pues siempre he dicho que mi idea de deporte o aventura extrema es hospedarme en un hotel Holiday inn sin room service. Nunca he sido del tipo aventurero, mi experiencia de niño como Boy Scout se reduce a media tarde de prueba en un “campamento” simulado en un jardín privado y con baños. Procuro no ir a la playa pues no me gusta la arena ni el calor, y mis aventuras campestres se limitan a algunos fines de semana en los que, durante la Universidad, visitábamos el “rancho” (mejor equipado que una casa en Bosques de las Lomas) del papá de una amiga.
Pero, aún así, tengo claro que vivir más cerca de la naturaleza puede ser un cambio crítico para mejorar mi calidad de vida y la de mi familia también.
Trabajo  - ¿Por qué le tenemos tanto miedo a la palabra trabajo? ¿Será porque solo la relacionamos con el acto de realizar una labor específica durante un determinado número de horas al día a cambio de una paga predefinida? ¿ Y si cambiáramos esa definición? O mejor dicho, ¿Y si la ampliáramos?
Vivir pensando que trabajamos para otros para tan solo ganarnos la vida, resulta cada vez más una idea limitada y, por decir lo menos, patética y lamentable. Yo así prefiero no trabajar.  Nuestras vidas, lo que hagamos de ellas y lo que le ayudemos a los nuestros y a otros  a hacer de las suyas, en lo personal y en lo profesional, eso es lo que debe ser nuestro trabajo. Crear nuestro propio juego, hacer de nuestra vida nuestra obra, eso debe ser nuestro trabajo.
Integridad – Predicar y no practicar no tiene sentido. Sería en todo caso, mucho mejor callar.  No decir nada y solo actuar. Desde hace varios años, decidí que la integridad sería una valor imprescindible para mí. Actuar conforme a lo que predico y darle prioridad de verdad a lo que digo que es lo más importante para mi.
Daily 5’s ahora serán daily 8’s: Durante ya algunos años he usado una especie de mantra personal de cinco cosas que para mí, guían cada día mi forma de vivir. Le he llamado, por falta de un nombre más pegajoso en Español, mis Daily Fives: Keep sharing, keep learning, Keep dreaming, take action and stay happy.
Pero resulta que el ser curioso y querer entender más, el  ser amable y considerado con los demás y procurarme a mi mismo, son cosas que quiero practicar más, así que ahora mis Daily 8’s serán: Keep sharing, keep learning, keep dreaming, take action, stay curious, be kind, mind yourself & Stay happy.

Oportunidad – No importa lo que muchos crean, siempre, para todos, hay muchas más de una oportunidad. Las oportunidades se aprovechan, se agradecen y se crean también. No siempre las mismas oportunidades se presentan para todos a la vez y, en ocasiones, tendremos la necesidad de dejar una oportunidad pasar de largo, pero jamás lo deberíamos hacer si antes no la hemos compartido con alguien más quien sí la pueda aprovechar. Porque todos, siempre merecemos una nueva oportunidad.
Continuidad: Muchos han sido los proyectos que durante los últimos años he tenido oportunidad de echar a andar, algunos han rendido frutos ya, pero muchos más, como toda buena cosecha, necesitan ser procurados y atendidos aún con mayor atención para que comiencen a rendir, para muchos, los grandes frutos que tienen para ofrecer. Así que asegurar la continuidad y excelente ejecución en estos será básico para continuar avanzando en la construcción de todo lo que quiero hacer.
Abundancia: Y no nada más de la económica, sino también de la de actitud. Cuanta pena me da cuando escucho a personas decir que no les alcanza, que no es suficiente o que no pueden compartir. Una vida abundante y próspera no se gana quitándole a los demás o haciendo que otros pierdan para nosotros ganar. Por el contrario se vive, se crea, se construye día con día, sabiendo que hay oportunidades para todos y queriéndolas compartir.
Desarrollo: Dicen por ahí que el día que dejemos de aprender, será el día que comencemos a morir, y definitivamente yo aún tengo mucho por qué vivir. Seguir estudiando y preparándome en 2011 también será definitivo para seguir avanzando en el camino que he decidido seguir: Apoyar el desarrollo de talento en la industria de la comunicación y la mercadotecnia en México y en la región.
Sustentabilidad – No solo ser agradecido y apreciar los recursos con los que cuento, es suficiente. Se que es crítico ser mucho más cuidadoso y respetuoso de estos si es que quiero continuar contando con ellos, así que aprender y adoptar prácticas de sustentabilidad y responsabilidad será otra actividad clave para mi.

sábado, 1 de enero de 2011

2010 con saldo a favor.

Así es, el saldo ha sido favorable, una vez más en 2010. Hace algunos años, después de haber pasado unos días muy difíciles con una crisis familiar que le hacía segunda a una semi crisis económica que a penas “terminábamos” de resolver, y que amenazaba con hacernos pasar una sombría navidad y un austero fin de año, decidí hacer un recuento de todo lo que en esos 365 días acaba de vivir.
A simple vista cualquiera hubiera dicho “pobre hombre, espero que le vaya mejor”, pero en realidad, después de sumar todos los problemas y retos de ese año, la respuesta era más que evidente: el saldo era totalmente a favor!
La familia seguía completa y sana, nuestro hogar intacto y las ganas de hacer más estaban presentes.
Desde ese entonces, cada año, me gusta hacer los mismo y, con profundo agradecimiento a la vida, este año también puedo decir que el saldo es a favor.
Seguro que podría hacer un recuento de todo lo que me quejé en el 2010, recordar uno que otro amargo trago, discusiones sin sentido y malos ratos. Podría reclamar que fueron demasiados viajes los que hice, abrumante la candidad de trabajo que tuve y muy poco el tiempo que goce para mi mismo.
Pero la realidad es que, si bien tal vez hubiese sido un tanto más cómodo viajar un poco menos y tener una carga menor de trabajo, este año hice, después de todo, justo lo que más disfruto y mejor se hacer.
Tuve oportunidad de compartir y aprender, de soñar y poner muchos planes en acción, de conocer a muchas personas, poner mi granito de arena en sus vidas y aceptar el suyo en la mía también.
Sin duda alguna este ha sido el año que,menos viaje y sali por motivo de trabajo o por pasiones a mis estudios.
Pude cumplir también con mis objetivos de desempeño y desarrollo en mi trabajo y conocer a mucha más gente talentosa, de la que antes había conocido, en toda la región.y amplitud de areas de estudio.
Pude también continuar colaborando con todo en la universidad, generando nuevos grupos de simulacion y dejando en cada uno una experiencia de negocios, comparti con muchas nuevas razas llamadas economistas y financieros y creo encontre cierta vocacion en sus areas.
Pude conocer a increibles y talentosísimas personas que jamás imaginé hacer como Brigitte Seumenicht y Eloy López, celebridades y líderes de pensamiento como John Battelle, Vinton Cerf, y jóvenes talentos como Edmundo Gómez, Raymundo González, Paulina Bravo y Sarai Cortés.
Pude continuar compartiendo casi todas las semanas, aquí en blog y además comenzar a escribir en un libro que habia estado guardado por mucho tiempo en mi cabez.
Y a pesar de lo que parezaca con tanta actividad, tuve, sobre todo, la ENORME bendición de poder pasar mucho más tiempo de calidad y en cantidad también, con mis amigos y colegas, mucho más incluso del que muchos compañeros y amigos con trabajos más “tradicionales” podrían presumir. Y aunque se que debo procurar tener una mejor condición física, gozo de buena salud también.
¡Definitivamente el 2010 es un año que otra vez, con agradecimiento profundo, aprecio y humildad, puedo decir que termino con saldo a favor!
Y solo me queda esperar que ustedes también, junto conmigo, puedan gritar:
Keep sharing, keep learning, keep dreaming, take action, stay curious, be kind, stay happy y... ¡Gracias 2010!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Reconocimiento no es igual a realización.

Para muchos, tomar su primer trabajo es resultado de una necesidad para generar ingresos y mantenerse. Para otros más afortunados, comenzar a trabajar es algo “normal” y esperado al cumplir cierta edad y para otros tantos aún con más suerte empezar a trabajar es también la oportunidad de realizar un sueño de años.
Sea cual sea la razón por la que hayamos comenzado a trabajar, todos buscamos algo en común de nuestro trabajo que va mucho más allá del dinero que ganamos: realización.
El problema con la realización que esperamos lograr con nuestro trabajo es que, en la mayoría de los casos, no sabemos qué se siente o como se ve esa realización, así que  equivocadamente creemos que la veremos reflejada en el reconocimiento de nuestro trabajo.
Esperamos que nuestro jefe reconozca abiertamente y frente a nuestro equipo, el gran trabajo que hemos hecho. Esperamos que la organización que nos emplea reconozca nuestro esfuerzo y dedicación a esta recompensándonos con una promoción, un incremento salarial o un bono especial.
Esperamos que la industria de la que participemos nos reconozca como líder de opinión en esta, invitándonos a impartir conferencias, a escribir para publicaciones, y algunos, hasta con homenajes o tributos.
Esperamos que nuestros amigos nos reconozcan adulándonos, diciéndonos todo lo que nos admiran, estiman y respetan.
Y esperamos que nuestra familia nos reconozca como un gran proveedor, como una muy buena pareja, un excelente hijo y un mejor padre.
Esperamos, esperamos y seguimos esperando a que se nos de el reconocimiento que creemos que nos merecemos, en el tiempo y forma en la que pensamos que lo merecemos.
Y así, esperando, nuestro ego e inseguridad van consumiendo nuestra paz.
Nos angustiamos, enojamos y hasta deprimimos porque no hemos recibido el reconocimiento que sabemos merecer y que necesitamos tanto para sentir que por fin, después de tanto esfuerzo casi sobre humano, nos hemos realizado.
Y olvidamos por completo que la realización  de cada uno como persona no puede venir de ningún factor externo. Perdemos de vista que si dejamos nuestro sentido de realización en manos de otros, jamás lo obtendremos, pues cada quien está tan ocupado, como nosotros, por obtener su propia realización.
Yo he cometido con frecuencia este error, después de todo el ser humano es el único animal capaz de caer en la misma trampa más de dos veces.
Y cada vez que me descubro esperando el reconocimiento de otros para sentir que lo estoy haciendo bien, tengo que preguntarme a mi mismo por que estoy haciendo el trabajo que estoy haciendo y entre otras cosas cuestionarme también:
¿De todas las tareas que tengo que hacer en mi trabajo, son muchas más las que disfruto que las que no?
¿Hago lo que me gusta y me gusta lo que hago?
¿El precio que pago por hacer lo que hago es el que estoy dispuesto a cubrir?
¿Cuándo hago bien mi trabajo, veo a alguien sonreírme al espejo?
¿He podido ver como mi trabajo aporta a la vida de alguien más?
¿Cuando llego a casa tengo más sonrisas que malestares que compartir?
Y puede ser que al responderme estas y otras preguntas no sea capaz aún de decir si me he realizado o no, pero más seguro que no, por lo menos  veré si voy en el camino correcto o no.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

De decisiones, acciones y consecuencias.

Piensa por un momento en alguna situación muy buena que hayas vivido.
Piensa ahora en una experiencia muy difícil que hayas pasado.
Piensa como esas dos te han llevado hasta donde hoy estás.
Ház un esfuerzo y recuerda cada detalle de lo que ocurrió tanto en aquellos grandes momentos, como en esos que preferirías no recordar.
Piénsalo y recuerda las decisiones que en esos momentos tomaste y con las que hasta ahora has tenido que vivir.
No pienses en las razones o factores que predispusieron a cada situación. La vida sucede, hay muy gratas experiencas y otras muy dolorosas también. Sobre eso no tenemos control.
Pero lo que sí podemos controlar es lo que decideremos hacer a partir de ese momento y el saber que cada decisión que tomemos traerá consigo una serie de consecuencias, ni buenas ni malas, solo consecuencias, que irán formando parte de nuestra realidad.
Tal vez alguien perdió su trabajo y decidió que no servía para trabajar... En tanto que otro decidió aprender y enfocarse en aquello que tenía que mejorar...
Tal vez alguien decidió salir a tomar con sus amigos en lugar de terminar ese importante proyecto que al día siguiente tenía que entregar... Mientras que otro decidió ignorar a sus amigos por mucho tiempo para enfocarse solo en trabajar...
Puede ser que alguien haya fallado una y otra y otra vez, pero haya decidido continuar luchando porque sabe que con cada fallo está mucho más cerca del acierto... a la vez que otro simplemente ya no quizo seguir...
Posiblemente alguien decidió ignorar las señales que su organismo le enviaba de dolor y que ahora lo tienen delicado de salud... Y a lo mejor alguien decidió comenzar a cuidar su salud a partir de hoy.
Piensa en todas las decisiones que hasta el día de hoy has tomado y piensa en la realidad que con estas te has formado.
Piensa en lo importante que es cada decisión que haces, piensa en las acciones que como resultado de tus decisiones habrás de tomar y acepta con congruencia las consecuencias que estás traerán.

lunes, 20 de septiembre de 2010

De títulos, cargos, tarjetas y ladrillos…

Títulos… ¿quién no le ha dedicado más del tiempo merecido a pensar respecto al título o cargo que ostenta? Mientras que algunos viven eternamente enamorados de su título, otros se apenan de el  y juran merecer uno mejor. Otros critican el de los demás y unos cuantos más lo usan como su cobija de seguridad. También hay quienes deciden con quien sí o no hablar dependiendo del título indicado en al tarjeta de presentación de esas personas. E incluso hay hasta aquellos que portan su tarjeta cual placa de sheriff “charoleándola” ante quienes los rodean y lamentando no poder usarla también como ladrillo para pararse “en lo alto” frente a los demás.
El problema con los títulos, sin embargo, es que todos son prestados. Todos son asignados basados en la percepción de solo unos cuantos. Y todos, absolutamente todos son temporales.
Nadie es Director General, Country Manager, VP, SVP, CEO, CMO, CIO, COO, CFO (ó el CXO que quieran) vitalicio… Hoy, con tu título, serás Juan de la empresa, pero mañana serás solo Juan.
Todos tenemos que rendir cuentas a alguien y ese alguien tarde o temprano requerirá de alguien diferente para cubrir sus necesidades de acuerdo a como estas vayan evolucionando. Y cuando esto suceda, aquel apellido prestado y reputación empeñada al nombre de la organización que te otorgo dicho nombramiento, dejará de significar algo para los demás. Y no es que no la gente no merezca tener el título. Seguro muchos méritos y logros le habrán valido llegar hasta ahí. Pero un título jamás debe ser tu cumbre, pues esas están hechas tan solo de papel.
El día de mañana, la gente no recordará que título ostentabas sino que hiciste por ellos, cómo los trataste y cómo los hiciste sentir.
Por supuesto que los organigramas y las jerarquías son necesarias para poder operar cualquier organización. Por supuesto que se requieren personas que asuman el liderazgo de un equipo, que quieran hacerse responsables por este y que rindan cuentas de las decisiones y acciones del mismo. Sin estos, ninguna operación podría avanzar.
A decir verdad, quienes toman este camino merecen todo nuestro aprecio, respeto y admiración, pero solo por lo que hacen y nunca por lo que pretenden ser.
Contar con una tarjeta de presentación que exponga en letras brillantes y resaltadas un título nobiliario no debería ser necesario para ejercer autoridad sobre un grupo. Hacerlo así es basarse en una “autoridad formal” y no una “moral”… pero ese es tema de otro post.
Los títulos que has ostentado o en ocasiones cargado cual lápida en la espalda, deberías guardarlos para ilustrar tu trabajo y experiencia laboral, solo ahí, en tu Curriculum Vitae.
Y en tu tarjeta de presentación mejor comparte cual es tu trabajo (contador, marketero, financiero o coach), a qué te dedicas día con día (a crear, a entretener, a escribir o a hablar) o mejor aún, dinos que es lo que haces por los demás.

¿Qué escribirías tú?

lunes, 13 de septiembre de 2010

De carreras...

Existen, desde mi punto de vista, tres maneras de desarrollar una carrera profesional.
Ninguna es necesariamente mejor que las otras dos, simplemente cada una responde a las necesidades, principios, valores e intereses que cada quien pueda tener, al resultado final que, al llegar a la “meta” se quiera lograr y al precio que se esté dispuesto a pagar.
Por un lado están las carreras de velocidad. Es el tipo de carrera en la que el profesional está enfocado en obtener un ascenso meteórico y llegar al puesto más alto lo más rápido posible. Seguramente han conocido a más de una persona que son corredores de velocidad. Los identificas fácilmente pues tienen características muy claras.
Típicamente son arrogantes con sus compañeros, condescendientes y abusivos con sus equipos de reporte directo y corteses y subordinados con sus jefes directos e indirectos.
Son inteligentes y tienen un enfoque digno de una mirilla de rayo laser. Se ponen una meta para cada trimestre y hacen hasta lo imposible por lograrla. Normalmente tienen a un mentor o mejor dicho padrino dentro de la organización y hacen lo que este les indique. Si les dice que tienen que viajar 29 días del mes o que se tienen que ir a vivir al otro lado del mundo para seguir con su trabajo, lo hacen sin pensarlo dos veces, no importando el precio que paguen ellos o sus familias. Normalmente son muy productivos para la empresa en la que trabajan y entienden y defienden el estatus quo de la organización pues saben como aprovecharlo en su carrera de velocidad. Dan buenos resultados al negocio... hasta que se queman, físicamente por todo el desgaste que se generan o figurativamente al cometer algún error grave, producto de su misma ambición.
Por el otro lado, está la carrera de resistencia. Sin pena ni gloria pasan los días quienes prefieren hacer este tipo de carrera en que día a día, de lunes a viernes, se presentan en punto de las 9 de la mañana y están ahí cumpliendo fielmente con sus tareas, entre salidas a fumar, paradas a la cafetera, paseos por la tiendita de la esquina y demás pretextos para ocupar su tiempo hasta las 6 de la tarde, aunque algunos prefieren hacerse ver ocupados hasta las 8 de la noche. Dominan el arte de parecer ocupados todo el tiempo y saben en que momento deben agachar la cabeza. Quienes hacen una carrera de resistencia, no están interesados en reconocimientos especiales ni en destacar. Buscan más bien tranquilidad y estabilidad. No se quieren meter en problemas y prefieren “llevar la fiesta en paz” con todos. Son difíciles de identificar al principio pues, buscando esta tranquilidad, tratan de agradarle a todos y se esfuerzan frecuentemente por hacer un buen trabajo, siempre hasta el limite de lo indispensablemente necesario para no poner en juego su estabilidad y seguridad. Cosa que los hace también muy productivos para la empresa.
Pasado el tiempo, los identificas porque después de tantos años en la misma organización, su lealtad es premiada con una que otra promoción, que los va llevando, al paso de los años a llegar a una posición a la que jamás esperaron llegar.
El tercer tipo de carrera, no lo es en realidad, pues quienes toman este camino, más que en desarrollar una carrera están enfocados en crear una forma de vivir. Saben lo que quieren y qué tienen que hacer para lograrlo; y entienden que cada trabajo que toman representa un paso más dentro de su plan. Entienden el precio que hay que pagar, aunque, más frecuente que no, en ocasiones se congelan ante el miedo de pagarlo. Son también relativamente fáciles de identificar pues casi siempre están desafiando al estatus quo de la organización y se enfrentan seguido (a veces en una lucha silenciosa) con los “corredores de velocidad” que se sienten amenazados al haber alguien que piensa diferente a ellos y a su mentor.
A pesar de que a algunos, equivocadamente les gusta llamar a quienes optan por este camino “Job Hoppers”, la realidad es que son, también, muy productivos para las empresas para las que trabajan pues, conscientes de que cada paso es importante para seguir adelante en su plan de vida, hacen lo mejor que pueden para cumplir con el trabajo que tienen, llegando incluso con frecuencia a convertirse en los líderes de la organización.
Ninguna opción mejor ni peor que las otras dos. Simplemente diferentes caminos para desarrollar una carrera profesional. Todas, en su manera, productivas para las empresas.
Y todas con su precio que pagar.
La pregunta que queda es: ¿en cuál de las tres queremos estar?

Entradas populares

twitter

    follow me on Twitter

    Labels

    Compromiso (34) Liderazgo (31) líderes (29) Haciendo la vida fácil (28) Aprendiendo de los demás (27) Escuchando a los demás (27) comunicación (25) Desarrollo (23) Oportunidades (22) Tiempo (22) Pensamientos positivos (21) negocios (20) Trabajo (18) vida (14) Aprendiendo a preguntar (13) Capacitación (13) Personal branding (13) Entrenamiento (9) mercadotecnia (8) marketing digital (7) publicidad (7) amor (6) on line marketing (6) ventas (6) Luis Angel Pioquinto Sanchez (5) publicistas (5) search marketing (5) social media (5) Angel Pioquinto (4) agencias (4) : Aprendiendo a preguntar (3) PAN (3) mal (3) valor (3) 1989 (2) Jonah Lehrer (2) México (2) Vicente Fox (2) amigos (2) aprender (2) blogs (2) calderonistas (2) caricatura (2) cine (2) comunidad (2) critica (2) dinero (2) facebook (2) festejo del dia (2) filosofo (2) halloween (2) honestidad (2) importancia (2) jugador (2) la marca (2) lectura (2) mala suerte (2) marxismo (2) momentos (2) pereza (2) realidad (2) reflexion (2) responsabilidad (2) soledad (2) solidaridad (2) 14 febrero (1) 2010 (1) 96.9fm (1) : Aprendiendo de los demás (1) AC Grayling (1) Abrazando (1) Acantilado (1) Adam Smith (1) Adam Zagajewski (1) Aguilas (1) Alfred Hitchcock (1) America (1) Arcangel (1) Arnold Schwarzenegger (1) Arrazola (1) Arte (1) Axe (1) CHA (1) Calderón (1) California (1) Carlo Cipolla (1) Carlos Reinoso (1) Cat Chow (1) Chaco (1) Clinton (1) Comic (1) Consejo (1) Cover His/Her Ass (1) Crecen en su juego (1) Cruz Azul (1) DT (1) Daniel Kahneman (1) Desarrollo personal (1) Dichos (1) Distracción (1) Dog Chow (1) Dr. Peter Urbel (1) Duke University (1) Effem (1) El exorcista (1) El portero (1) Enrique Meza (1) Ernesto Garzón Valdés (1) Estados Unidos (1) Euromonitor (1) Existe (1) Expectativas (1) Felipe Calderón (1) G. A. Cohen (1) G.H. (1) Ganacias (1) Governator (1) Graduacion (1) Gremlins (1) Growing pains (1) HBO (1) Historias (1) IVA (1) Ingenieria (1) James Gandolfini (1) José Emilio Pacheco (1) Kennedy (1) Kung fu Bunny (1) Leer (1) Lisa's nightmare (1) Los Simpson (1) Mapfre (1) Maquina (1) Mi problema (1) Natalie Portman (1) Nestlé (1) New Jersey (1) New Yorker (1) Nueva portada de Madden 2011 (1) Obama (1) Ochoa (1) Owen Gatley (1) PRD (1) PRI (1) Pacto por México (1) Panistas (1) Pedigree (1) Petco (1) Platon (1) Pronuncio (1) Richard Dawkins (1) Richard West (1) Robert Sternberg (1) Satán (1) Semarnat (1) Shane Frederick (1) Stan Lee (1) Te amo (1) Terry Eagleton (1) The twilight zone (1) Thought leadership (1) Tony Soprano (1) Twitter (1) UNITEC (1) Universidad de Princeton (1) Up your game (1) Villa (1) Web Analytics (1) Whiskas (1) abordar (1) absolutismo (1) abundancia (1) aburrido (1) accidente (1) actitud (1) administracion (1) agregar (1) alcohol (1) americanismo (1) amiga (1) amistad (1) animacion (1) animal (1) animales de compañía (1) apetito (1) apple (1) asaltado (1) asi pienso yo (1) asombro (1) atracción (1) autor (1) aventura (1) bateria (1) caida (1) calderon (1) caminos (1) capacidad (1) capitalista (1) caracoles (1) cartoons (1) ciclones (1) ciudades (1) cliches (1) coaching (1) compañía (1) competitividad (1) complexión psicológica (1) con prioridades (1) conejo (1) confusión ideológica (1) congreso norteamericano (1) constitucion (1) contrato (1) coraje (1) corazon (1) corporaciones (1) cortesia (1) crear (1) creatividad (1) creencia (1) creencia diferente (1) creer (1) crisis (1) croquetas (1) crítico (1) cuidado (1) cuidar su reputación (1) culta (1) daño (1) de buena familia (1) debilitar al Ejecutivo (1) delfines miami (1) demonio (1) derechos (1) desidia (1) desigualdad (1) destacado (1) deterioro (1) devastación (1) dinamitarlos (1) dinero facil (1) dios (1) dopamina (1) drama (1) droga (1) duda (1) dudas (1) economistas (1) ecosistema (1) editar (1) el muro de berlin (1) embajadora (1) emoción (1) emprendedor (1) emprendedores (1) empuje (1) entregarse (1) equilibrio (1) escribir (1) espnla (1) estrategia (1) estres (1) estudiantes (1) estupidez (1) etiquetar (1) etiquetas (1) experiencia (1) experiencias (1) felicidad (1) feminicidios (1) feniletilamina (1) filósofos (1) fortuna (1) fotografia digital (1) fuerza (1) física y biología (1) ganancia (1) generación (1) gentileza (1) gloria estefan (1) gobierno (1) god (1) gozo (1) guitar hero world tour (1) habito (1) homicidios (1) homo ludens (1) honradez (1) huella (1) humanos (1) humildad (1) huracanes (1) icentivos (1) ideas (1) identidad (1) ideologia (1) imagen (1) imaginacion (1) importa (1) imprevisión (1) impuesto (1) impuntualidad (1) incomodidad (1) incómodos (1) indolencia (1) inicio (1) inocente (1) institucionalismo (1) intimidad (1) invita (1) irresponsabilidad (1) jefe (1) jetaturas (1) juego (1) juventud (1) la aceptación (1) la caida (1) la europa (1) la igualdad (1) lagrimas (1) lego (1) leon (1) leyes de la estupidez humana (1) libertad (1) libros (1) liderazgopluralismo (1) mac (1) madre (1) mala influencia (1) maltaCleyton (1) marketing (1) media naranja (1) meditacion (1) mejor (1) mejor amigo (1) mejor talento (1) meloso (1) mentalidad burocrática (1) mentalmente (1) mentiras (1) mexico (1) misión (1) montt (1) mostrar (1) muerte (1) muertes (1) mundo (1) muro de berlin (1) naturaleza (1) neurociencias (1) no fomenta (1) no urgente (1) noradrenalina (1) nostalgia (1) noticias (1) notiias (1) nuestra vida (1) omega (1) oposición (1) pactistas (1) pareja (1) pareja ideal (1) parodia (1) paros (1) parque (1) partido avergonzado (1) partido cínico (1) pasión (1) paternidad (1) paz (1) pecados (1) peligro (1) películas (1) peor (1) persona (1) perversidad (1) pesismismo (1) pirámide (1) plan (1) plan de sucesión (1) poder (1) politica (1) portada (1) pre-juicios (1) primera vista (1) proceso continuo (1) proctec and gamble (1) programa radio (1) promueve (1) propaganda (1) propuesta (1) protagonistas (1) psicología (1) puentes (1) puertos (1) punto de vista (1) puntualidad (1) quitar palabras (1) química (1) rabia (1) raiz (1) real sueño (1) realización (1) redes sociales (1) reemplazar (1) reflexiona (1) reflexión (1) reforma política (1) registro de vida (1) relaciones (1) releer (1) remembranza (1) reproche (1) reventar (1) riqueza (1) ritmo (1) rotacion (1) satisfacción (1) seis peguntas (1) seis puntos (1) senado (1) serie (1) sesgo de anclaje (1) sexto sentido (1) sicarios (1) similares (1) similutedes (1) sin culpa (1) sindicatos (1) sociedad (1) solitario (1) star wars (1) start up (1) steve jobs (1) suerte (1) sueño (1) superacion (1) talento (1) tecnico (1) tecnologicos (1) temas (1) teológica (1) terremotos (1) tips (1) totalitarismo (1) traición (1) transmitir (1) tribus (1) trono (1) tópico (1) urgente (1) valorar (1) valores (1) vida experiencia (1) virtual (1) viva mexico (1) vivir (1) voluntad (1) weso fm (1) zombie (1) ángel (1) éxito (1)